Un día, escuchándonos cuando hablábamos por TE con una amiga, descubrí ciertos patrones repitiéndose, en mucha de las personas que tengo a mi alrededor: EL SENTIRSE IMPOTENTES, E INCAPACES DE COMPRENDER ESTA VIDA, ESTE MUNDO, ESTA SOCIEDAD, Y SOBRE TODO EL ¿PORQUÉ ME OCURREN ESTAS COSAS?, ¿EN QUÉ ME ESTOY EQUIVOCANDO?, ¿QUÉ CULPAS ESTOY PAGANDO?

Dado que a todos, nos ocurre de todo, lo deseado y lo no deseado, observemos: ¿Dónde tengo enfocado habitualmente mi punto de vista? Y al mirar las etapas ya vividas con diafragma bien abierto, ¿no encuentras que ciertos sucesos que resultaron dolorosos en su momento fueron necesarios para que actualmente seas esta persona, con este cierto nivel de  desarrollo, que eres ahora?

Todos queremos otra calidad de vida, y eso nos parece algo muy difícil y hasta inalcanzable. Sin embargo ya venimos todos con el potencial necesario para atravesar los obstáculos del camino. Y el camino se hace con paciencia, paso a paso. No vamos en búsqueda de la perfección, sino del “CRECER EN SALUD”, y la salud tomada en su más amplia versión: física, mental, sentimental, y espiritual. Nuestra meta es expresar lo que cada uno es, o “SER YO MISMO”. En este andar propio, tampoco hay juicio, cada uno hace lo mejor posible en cada momento. Ese patrón de “premio–castigo”, con el que hemos sido educados, no es apto para la “auto educación”, hemos de erradicarlo, dejemos de auto-juzgarnos, busquemos el ir siempre hacia adelante, en la dirección de LA SALUD.

La autoestima (confianza en uno mismo) es algo muy importante, para poder hacerse cargo del propio bienestar desde los niveles más profundos de uno mismo. Sin, por eso,  tener que dejar de atender las circunstancias que la vida “amorosamente”, nos va presentando, para nuestro aprendizaje y desarrollo personal. En general todos somos más capaces de lo que nos creemos.

Todos somos células de un gran organismo llamado “HUMANIDAD”, que a su vez es célula de organismos mayores que podemos llamar, “MUNDO”, “VIDA”, “UNIVERSO”, y más… Todo es energía y cada célula, es creadora y tiene una función que cumplir para la existencia del “TODO” o de “DIOS”, sin que acá importe el idioma que cada uno utilice.

El organismo mayor siempre está buscando la armonía, el equilibrio y la salud de las partes. Lo más sutil, lo de vibración más fina, comanda las partes de vibración más densa. Por eso en todas las tradiciones el hombre, ha pedido a lo INVISIBLE, por su salud, por las cosechas, por sus seres queridos. Por eso hablamos de Madre Tierra, del Padre Sol, porque nos acercan, (con todo amor) las circunstancias necesarias para nuestro desarrollo, y allí incluyo los terremotos, tsunamis, tormentas, inundaciones, problemas de todo tipo con los seres queridos, enfermedades, muertes repentinas, etc.

De esto que me está pasando, que me sorprende, que no comprendo, que “nunca elegiría”, que “nunca lo podría haber imaginado”, algo tengo que aprender, para recién entonces poder terminar agradeciéndolo. Y si por ahora no puedo agradecerlo, sí, necesito saber que ésta es una base, un ancla para poder aceptarlo y seguir adelante en este camino de auto-desarrollo.

He de cuidar cada aspecto de mi vida (como célula que soy del organismo mayor) a través de mi alimentación física, mental, sentimental, y espiritual, pues con lo que “ingiero” además de nutrirme yo, lo hace el SER MAYOR. También he de considerar, la limpieza, la evacuación de desechos o sobrantes, en cada uno de los cuatro aspectos mencionados: lo que como, lo que pienso, creo, e imagino, lo que siento, y hacia dónde estoy yendo, (cuáles son mis valores, mis prioridades)…; pues todo eso hace  a mi ambiente interior y al ambiente en que vivo… Y sólo así puedo llegar a comprender que este mundo, esta vida, esta sociedad que me cuesta comprender… es producto de lo que los seres humanos, entre todos, estamos creando momento a momento.

Una vez que he tomado consciencia de todo esto, puedo enfocarme, comprender, mantener y realmente disfrutar con mi trabajo interior personal. Y también encontrar de qué manera puedo contribuir, (según sean mis capacidades y recursos que voy desarrollando), para servir al crecimiento de toda la humanidad. Esto es lo que intento hacer acá. ¡Gracias por acercarte!