Dedicándome a la práctica de esta maravillosa medicina llamada Ayurveda, la “Ciencia de la Vida”, entro en contacto con seres difusores de consciencia, como lo es Diana, a quien agradezco enormemente que me haya invitado a participar acá en “Alimentando el alma”

Considero que lo que nos lleva a vivir de una manera plena, es tomar conciencia del momento presente,  desaprender  los automatismos, y reconocernos como el Ser que somos a cada instante.

El momento de la alimentación es mucho más que comer. Es un lapso de absoluta conexión con nuestros cinco sentidos.  Los cinco sentidos son un canal que nos comunica directamente con el entorno. Todo lo que percibimos proviene de esta fuente.

Nuestro cuerpo y nuestra mente no solo se nutren de los alimentos que ingerimos. Todo aquello que vemos, escuchamos, tocamos, olemos también ingresa a nuestro sistema y alimenta nuestro cuerpo, nuestras ideas, nuestra forma de ver y de comprender el mundo que nos rodea.

Es por ello un buen hábito seleccionar muy bien lo que ingresa por nuestros sentidos, y aquello en lo que centramos nuestra atención en todo momento.

Por empezar, para alimentarnos deberíamos crear un ambiente armónico. No comer cuando estamos angustiados, miedosos, ansiosos. Hacer una pausa y dejar la alimentación para un momento posterior de mayor calma.

Durante las comidas, es importante masticar muy bien cada bocado. Estar presentes en el momento de la alimentación. Ser conscientes es distinguir los sabores, colores y texturas del alimento que estamos recibiendo o cocinando.

En esta era de “realidad virtual” es recomendable evitar los estímulos externos excesivos en el momento de comer. Dejar de hacer otras actividades mientras comemos, ya que alimentarnos correctamente es incompatible con seguir trabajando, atendiendo llamados o mensajes. Es el momento de nutrirnos, de agradecer el alimento que estamos recibiendo. En otras palabras, alimentarnos es un acto de amor hacia nosotros mismos.

La mente es la responsable de mantener la armonía entre la forma humana y la inteligencia universal que orquesta toda la existencia, es por ello que el Ayurveda le da gran importancia. La mente controla los sentidos y el cuerpo, y determina si éstos se usan para el engrandecimiento o la degradación de la propia vida. Así de importante es cultivar amorosamente el entorno mental.

El momento de alimentarnos es una oportunidad para engrandecer nuestros pensamientos. Es importante la calidad de los alimentos frescos y no-procesados que elija, pero también el ambiente mental durante la nutrición, para lograr total armonía.

Comparto estas palabras del maestro zen Thich Nhat Hanh:

“Comamos con gratitud y plena consciencia. La comida es un regalo del Universo entero: de la tierra, del cielo, de numerosos seres vivientes y del trabajo duro y amoroso de muchas personas.”

Colaboración Dra: Luciana Soria